Y de buenas a primeras, comencé a mirar con buenos ojos a esos chicos que a Mami tanto la molestaban cuando jugaban al fútbol en la calle, o pasaban en la bicicleta por "SU" vereda (como si la hubiese comprado). En realidad, a Mami le molestaba todo lo que tuviera que ver con la amistad o la alegría. A los vecinos los había apodado de tal modo que todos, en casa, olvidamos sus apellidos: "La Chueca", "Los Pingüinos", "Los Vinachos", "Las Chinas", "Los cueteros", "Los pulguetos" ... En fin ... No sé cómo se las estará arreglando mi mamá si se encontró en el Más Allá con sus vecinos. Me había enseñado a no saludar a nadie del barrio, pero yo siempre tuve la sonrisa fácil: no los saludaba pero, como los sentía amigables, les sonreía ... y un "Hola, Martita ..." cosechaba, cada vez que iba a hacer algún mandado. Y me sentía muy bien. A Mami no le contaba nada acerca de mis saludos con los vecinos ... Ella , seguro, me iba a retar: "Son chusma, Martita ... no los mires, no los saludes, no son como nosotros" ... Y ... Claro ... con la revolución "libertadora" de 1955, Mami se había agrandado en sus exquisiteces y en su xenofobia. A mí me gustaba hacerme amiga de todos. Me gustaba recibir una sonrisa, una palabra de afecto, que me dijeran algo lindo,pero ... los vecinos peronistas (que eran muchos, y a Mami no podían ni verla, sobre todo después de que colgara en el frente de mi casa la bandera argentina y pusiera a todo volumen la "Marcha de la libertad" a toda hora, algo que terminamos pagando todos en casa ...Hasta Papi, que amaba a Evita) no lo disculparon. Y, los que no entendían de edades ni de discernimiento, los que nunca diferencian lo que es un nene y lo que es un adulto,esos ... los pobres de espíritu ... me lo hicieron pagar a mí, que tenía ocho años... Y sufrí mucho. Y lloré más.No me dejaban entrar en las casas de mis amigas del barrio (seguramente, sus padres eran peronistas). Una vieja de mierda me frenaba cuando me veía pasar por la calle y me decía" Cantá la marcha peronista, o va a correr un río de sangre en tu casa" ... Yo no la sabía entonces. Y hoy, tampoco ... Já !!! Y no me arrepiento. (Vieja de mierda, hija de puta. Por culpa tuya no dormí durante noches enteras, llena de terror. Te llamaban "la viuda Baglione". Tenías el aspecto de una bruja espantosa. Y eras la madre de Raúl Baglione ... un teniente del Regimiento 7 de Infantería, donde se concibió la contra- revolución de junio de 1956, y uno de sus principales artífices).
Yo sufrí la discriminación. A mi me enseñaron a discriminar ... Por eso prefiero pensar como se me da la gana, y no permito que me discutan. Hasta ahora, no le hice mal a nadie. Pero mantengo mis propios principìos ... ¡¡ Y me gustan !!
jueves, 26 de febrero de 2009
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